sábado, 26 de septiembre de 2009

Y presenté mis libritos


¿Y qué michi se hace en la presentación de un libro?, me preguntó preocupada por email.

Yo para tranquilizarla le respondí: Supongo que se dicen mentiras piadosas. Como que te gustó el libro y que el autor escribe bien.

Patricia Salina, en el email de respuesta me aclaró: Yo no sé decir mentiras, así que prepárate, ja, ja, ja.

Por eso, el 28 de Agosto pasado, en la librería KsaTomada, cuando nos sentamos a presentar mis libritos yo estaba un poco preocupado. Patricia Salinas es (además de una amiga a la que quiero mucho) Periodista de Caretas y conductora de CPN Radio. Y una persona que quienes no conocen califican como cortante y seria.

Conmigo nunca ha sido así. Yo siempre he podido apachurrarla con mis abrazos. Y disfrutar oyendo como encuentra ese rasgo revelador que hace que las cosas se vean, todo lo absurdas y cómicas que son. Eso siempre me ha gustado de ella.

Y eso mismo, me preocupaba también esa noche.

Bueno, aquí le dejo, el texto que ella leyó esa noche, sobre mis libritos.

Más abajo les pongo los vínculos para que lean los libritos en su versión digital. Ya si desean comprar un ejemplar en papel, pueden llamar al 242-2830, y decir: Quiero comprar un libro de Carlos Chávez Toro, que los duendecillos de mi oficina se van a morir de la emoción con su pedido. A pesar de que siempre soy muy honesto con ellos, están superconvencidos de que mucha gente va a querer leer mis libros. No sé como quitarles esas ideas locas.

En fin, esto es lo que dijo Patricia sobre mí. Espero que sea cierto.
Ah, mis amigos del diario La República, no me dicen Carlos sino Charly:

Cuando Charly dejó el periodismo para formar su propia empresa de administración de servicios web, me alegré porque sabía que iba a tener mucho éxito y, por supuesto, ganar mucho más dinero de lo que gana un periodista (por lo menos uno que no sucumba a la tentación de dedicarse a los ampays), pero también me dio una profunda tristeza porque sentí que el periodismo había perdido a uno de sus elementos más valiosos.

Y es que Charly es un periodista nato, de aquellos que pueden escribir sobre cualquier tema, por aburrido que sea, y convertirlo en especial.

Como entrevistador, no creo exagerar al decir que es uno de los mejores de su generación. Como cronista, quien sabe si fue el mejor y hasta los encargos más extravagantes como hacer una columna de sexo,los hizo con un talento increíble.

Hace poco me reencontré con Charly y me llamó la atención que dijera que como ya no era periodista se sentía medio fuera de forma para escribir algunas cosas ¿Se puede dejar de ser periodista? Yo creo que no, al menos no en casos como el suyo, en los que es evidente que el periodismo se lleva bajo la piel.

Por eso me da mucho gusto estar aquí presentando dos libros suyos: La reedición de Con mucho tacto, una recopilación de una columna de sexo que salió durante 10 meses en el suplemento VSD de La República y también Cíclopes y Pigmeos, un compendio de extraordinarias entrevistas que realizó en el mismo medio a personajes de diferentes áreas durante más de 10 años.

Empecemos por el primero. La columna y el libro son provocadores desde el título mismo. Era 1994 y todavía recuerdo que, cuando aún había quienes se escandalizaban al leer cualquier cosa relacionada al sexo, Charly se lanzó con la columna Punto G.

En ese momento no existía Alessandra Rampolla, ni imitadora nacional alguna. Nadie escribía sobre sexo de manera continua. No había programas ni en radio ni en televisión dedicados al tema y Charly que no es sexólogo pero es, por decirlo de alguna manera, bastante aficionado al tema, aceptó el reto de hacerlo.

Y lo hizo con la serenidad y el profesionalismo con los que hacía sus entrevistas o crónicas urbanas.

No se trataba de hacer artículos eróticos ni mucho menos. La idea era simple y clara: intentar disipar todas las dudas que aún los adultos comentan en voz baja.

Hoy casi todos los diarios tienen una columna de sexo, casi todas las radios tienen un espacio para hablar del tema, se han intentado uno que otro programa de televisión al respecto, pero probablemente ninguno ha logrado combinar la suficiente seriedad con la parte lúdica que hay que tener tanto para hablar del tema como para hacer el amor. Dos cosas aparentemente contradictorias, pero ¿qué puede haber más contradictorio que el amor?

El título completo del libro es Con mucho tacto, Manual para hacer el amor y aunque en la primera lección Charly asegura que en realidad no es precisamente un manual, yo creo que sí lo es, porque a pesar de ser muy aséptico, muy sobrio y, en algunos casos, hasta distante, nos conduce por una senda llena de sensualidad y sensibilidad que no puede llevar a otra cosa que no sea aprender hacer el amor y entender que no tiene, necesariamente nada que ver, con el hecho de tener sexo.

"El sexo es un sencillo acto que ejecutan paquidermos, primates y equinos (es decir: cerdos, humanos y asnos)... Hacer el amor, en cambio, es una deliciosa demencia voluntaria, a la que se entregan unicornios, pegasos y dragones (es decir enamorados puros, solitarios fugitivos y adúlteros asustados) entre otros, por la cual se realizan expediciones larguísimas a los continentes desconocidos que todos tenemos sobre la piel y debajo de ella", dice Charly. Y agrega: "Hacer el amor es una creación de la sensibilidad humana. Sin ninguna finalidad práctica... igual que la música, la poesía y el fútbol".

Creo que en esas líneas está resumido el espíritu del todo el libro en el que encontramos más de 40 columnas que abordan desde el beso hasta el sida, pasando por las duchas doradas, las fantasías y el sexo oral.

El segundo libro es totalmente distinto. Cíclopes y Pigmeos, reúne 24 entrevistas a los personajes más diversos de nuestro país: políticos, actores (que para muchos son casi lo mismo), pintores, peluqueras y, por supuesto, las dos divas de la televisión.

Nunca supe cuál era exactamente la técnica que usaba Charly a la hora de entablar una conversación con sus entrevistados para lograr que se olviden de la grabadora y hablen, comodísimos, como si estuvieran en un confesionario.

Sus entrevistados no fueron nunca sus oponentes, por eso se sentían en confianza de decir la verdad y cuando se logra extraer aunque sea un poco de verdad de un entrevistado, ya es un triunfo. Charly sabía hacerlo.

Por eso la vigencia de estas entrevistas después de más de 10 años, porque al releerlas, los redescubrimos en su real dimensión: Cíclopes o pigmeos ¿quién dice que el tamaño es lo de menos?

Al releerlas también nos damos cuenta de lo cierto que resulta aquello de la vaca no se acuerda de cuando fue ternera. En un país que suele no tener memoria, hay que hacer el ejercicio constante de recordar un poquito. Creo que vale pues, recordar ciertas declaraciones que Charly logró arrancar algunos sus entrevistados que ocupan las páginas de este libro.

Charly está escribiendo ahora otro libro. Es sobre el asesinato de Alicia Delgado. Bienvenido de nuevo a nuestro mundo y ojalá te quedes en él para siempre... sin descuidar tu empresa, claro está.


Gracias Patty.
Si quieren leer la versión digital de Cíclopes y Pigmeos y Con mucho tacto: Click aquí

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