jueves, 13 de agosto de 2015

Sin importar dónde estés

Dios
Sin importar si estás en el cielo o dentro mío, acompáñame hoy.

Ilumina mi mente, para hallar el camino correcto en medio de tanta oscuridad.

Dale fuerza a mi corazón para no retroceder ante la tarea difícil.

Ayuda a mis manos para que puedan construir cosas de la nada
y a mis ojos para que pueda ver lo que otros no pueden ver.

Guíame para continuar la tarea que tú iniciaste: 
La de construir un mundo en el que todos puedan prosperar y ser felices.

Amén


chaveztoro

jueves, 28 de mayo de 2015

Número equivocado

.
Dormí con siete mujeres distintas en siete noches consecutivas.

Creo que trataba de liquidar mi soledad. De asfixiarla cortándole la garganta.
Le reventé dos botellas de agua de mar sobre el cráneo y la hice dormir durante siete días fuera de mi casa, para ver si agarraba una pulmonía y se moría.

Sobrevivió.

Entró, demacrada y pálida, la octava mañana, en el preciso momento en que me afeitaba frente al espejo. Mi soledad me sonrió sin rencor. 

Luego encendió la computadora y acarició el teclado con amor. Repasó, uno por uno, todos mis textos, notando que no había agregado una sola palabra. Revisó los libros. Besó el que monta guardia al lado de mi cama y comprobó -con gesto de tristeza- que no había leído absolutamente nada durante esos siete días.

Al volver, esa noche, encontré una nota suya pegada en el espejo:
"La próxima vez, inténtalo con una sola mujer".

chaveztoro

lunes, 25 de mayo de 2015

El juego de la vida

Jhon Nash acaba de fallecer. El ganó el Premio Nobel de Economía en 1994, por su tesis doctoral titulada "Juegos no cooperativos", en la que esbozo lo que hoy se conoce como "El equilibrio de Nash".

Su tesis explica cómo tomamos decisiones. Y cual es la fórmula correcta para reducir el riesgo al tomarlas.


Es una ampliación de un trabajo anterior llamado "La teoría de los juegos y el comportamiento económico" de Von Neumann y Morgenstein.

En este caso se denomina "juego" a un tipo de modelo matemático para entender la toma de decisión y la interacción entre quienes toman las decisiones. El juego mejor conocido es este:

"El dilema del prisionero".

Dos personas son arrestadas, encarceladas y se les fija fecha del juicio.
El fiscal del caso habla con cada prisionero por separado y les presenta una oferta:

Opción 1:
Si confiesa contra el socio, todos los cargos en su contra serán retirados y la confesión será usada como evidencia para condenar al otro. El otro será condenado a 20 años.

Opción 2: Si no confiesa y su socio lo hace, él quedará libre y usted será condenado a 20 años.

Opción 3: Si ambos confiesan, ambos serán condenados a 5 años de prisión.

Opción 4: Si ninguno confiesa, ambos serán condenados a 1 año de prisión.

En teoría, conociendo todas las variables posible, en este caso cuatro, las partes cooperarían entre ellas y tomarían la decisión que beneficia más a todos. Es decir, la opción 4, ninguno confesaría y sólo obtendrían un 1 año de prisión.

Pero Nash sostiene (por eso su tesis se llama "Juegos no cooperativos") que, "dado que cada cual persigue su propio interés, y ninguno puede confiar en que nadie declarará, todos deben adoptar la estrategia de declarar, lo que termina en una situación en la cual cada uno minimiza su posible pérdida".

Es decir, para eliminar el riesgo de ir 20 años a prisión, lo que harán todos (equilibrio) es confesar.

Esto es lo que se llama "El equibrio de Nash".

Por supuesto, esta teoría fue explicada con modelos matemáticos (Nash era matemático de profesión) que pueden encontrar haciendo click aquí.

Bien, si somos pesimistas, lo que las matemáticas dicen aquí es que la posibilidad de cooperación entre los seres humanos, es remota. Esto es porque haremos prevalecer nuestro interés por encima de cualquier otro.

Pero si somos optimista quizá podamos usar en este caso, el pensamiento de uno de los padres de la economía, Adam Smith, quien sostenía que las personas "al perseguir su propio interés frecuentemente fomentan el de la sociedad".

Y podamos concluir que, existiendo opciones que beneficiarían más a cada individuo (preocupado sólo por si mismo), es el conocimiento de esas opciones y la coordinación eficiente entre las partes lo que podría ayudarnos a obtener a todos ese mayor beneficio.

Por supuesto, para lograr ese resultado (y no el que predice el "equilibrio de Nash") se requiere cuatro cosas: Conocimiento, comunicación, cooperación y confianza entre las partes... quizá sí sea posible.

En este caso si se puede decir: Inténtelo en casa.

chaveztoro

miércoles, 29 de abril de 2015

Pequeña habitación

He pasado horas moviendo estos objetos.

Atrapado por la ilusión
de que soy una pequeña divinidad
que puede decidir la posición exacta de las cosas que giran a su alrededor.

He tratado de adaptar sus órbitas a los movimientos de mi cuerpo.

¿Adónde miraré cuando este agobiado?
Allí debe haber una planta que me anime y me de aliento.

¿Por dónde pasaré para abrir la puerta?
Allí debe haber un espejo que me advierta de mi gesto
y me ayude a dibujar una sonrisa.

Y se que no soy una divinidad ni siquiera microscópica.
Que la naturaleza puede abalanzarse sobre mi y destruirme en un instante.
Que el tiempo, con su simple canto, me reducirá a polvo, irremediablemente.

Que, aunque no lo parezca a simple vista,
este reluciente sillón
no es otra cosa
que el duro asiento frente al remo de un galeón perdido
en el que seré azotado
hasta que me convierta en energía pura
que logré llevarlo a su destino.

No soy tonto:
Se que esta es una celda.
Y se que soy un prisionero.
Pero
es porque la vida entera es una prisión.

Y sólo hay dos cosas que me consuelan de eso.

Una, es que me permiten decorarla.
Y la otra, es que desde una cubículo cómo este
alguien soñó con la muralla china y alguien escribió la receta del Pisco Sour,
otro encontró la oxitocina y otro más atisbó la partícula de Higgs.

Es cierto soy un prisionero.
Pero soy de esos prisioneros
que nunca se cansan de escribir planes para escapar.


chaveztoro

viernes, 2 de enero de 2015

Promesa de año nuevo

No te puedo prometer que serás feliz para siempre.
Ni que se harán realidad todos tus sueños.


Terminarás lleno de heridas.
Cubierto de polvo.
Magullado. Tiritando.

Te pasará una y otra vez. Lo sabes. Es la vida.

Y lo único que puedo desear para ti,
es que cada vez que se inicie el ciclo
tu corazón entre a él
dispuesto a luchar para que esta vez todo sea diferente.

Que puedas volver a la arena, todas las veces que sea necesario,
con el escudo de la esperanza de nuevo intacto y más brillante.

Porque si te rindes,
si te rindes sí te puedo prometer algo:

Serás infeliz para siempre
y ninguno de tus sueños se hará realidad.

chaveztoro

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