viernes, 21 de diciembre de 2012

Espiral negativa



Un hombre tiene una encantadora pareja, el empleo que otros sueñan y un lindo depa.

Pero un día, la chica encantadora se aburre de él. Se enamora de otro. Lo deja.

El... se hunde en la tristeza.
Cómo está triste, trabaja sin entusiasmo.

Su jefe le pide que supere su depresión. El responde que no puede. Lo despiden.

Como no tiene dinero lo botan del depa.

Al final no tiene chica, no tiene chamba y no tiene depa.

Eso se llama espiral negativa.
Comienza con un desastre pequeño, que luego se expande.

Una espiral positiva sería así:

La chica encantadora se aburre y lo deja. El está triste.

Para superarlo se inscribe en un curso de actualización de su profesión.
Tengo que estar ocupado, piensa.

Su jefe se entera del curso de actualización y le hace algunas consultas complejas.
El, aún triste, resuelve sus dudas y le ofrece su nuevo conocimiento para mejorar el producto.
Lo ascienden. Le suben el sueldo.
Se muda a un depa más bonito.
Para sobrellevar la tristeza, se compra ropa más elegante, .

Una tarde, se cruza con la chica encantadora, que lo mira y piensa, ¿cómo pude dejar a este chico tan lindo?

Espiral negativa: En realidad eres tú mismo, que no quieres levantar la cabeza y seguir andando.



chaveztoro

domingo, 2 de septiembre de 2012

Doy gracias

Una canción para agradecer a los que me consolaron  =)



Ojalá les guste.


chaveztoro

domingo, 15 de julio de 2012

No me arrepiento de nada


.
Estoy arrugándome.
Como un gindón que sonríe desde un postre.

Y sabes qué...
no lo lamento.

Cada una de esas líneas, es un mediodía en Lunahuaná,
una mañana en la playa,
una noche feliz leyendo una historia maravillosa,
una pena, que me atravesó el alma y me hizo más fuerte,
un beso espectacular al que extraje todo su nectar
y que me nutrió
por muchas noches.

Cada cabello blanco que tengo,
es un victoria o una derrota
que me gané a pulso.
Lo opaco de alguna decepción,
el brillo de algún descubrimiento.

Si todo volviera a empezar
creo que no omitiría nada de lo que ya hice.

Incluso mis errores
de alguna forma me alimentaron y me hicieron menos frágil
y menos malvado.

No me arrepiento de nada, porque si no tendría que arrepentirme de todo.

Y además, arrepentirse es una forma de marchitarse
y yo quiero que dentro de mí las cosas sigan siendo verdes y llenas de flores.

Sólo una de mis derrotas me deja pensativo.
Y me arrodillo ante ti para que me perdones por ella:
El no haber tenido las vidas suficientes
para llegar a ser
esa criatura perfecta
que tú amarías.

chaveztoro

martes, 26 de junio de 2012

Cosas que no debes hacer...


.
.
De todas las cosas que quiero decirte
esta es quizá la más importante:

No te desvanezcas en el aire.
No te evapores y me dejes triste.


chaveztoro

jueves, 10 de mayo de 2012

Leve desorientación


Hay historias que desorientan mi sentido de la lucha de clases.

Como la del hombre, flaco y desgreñado,
que deambulaba, absolutamente pobre, por una calle de Miraflores.

Observando, ceñudo,
a la gente bien alimentada y feliz
que paseaba en sus autos brillantes.

Mientras él, él, no tenía ni un pan con huevo para combatir el hambre de sus hijos.

Pudo convertirse, con toda justicia, en el flamígero abanderado de alguna revolución.
Incorporarse al grupo de los que odian que existan autos brillantes y que los apedrean durante las protestas sociales.

Pero no. El tuvo una reacción inusual.
Y como consecuencia, obtuvo algo muy parecido a un empleo.

Desde ese día, era el primero en llegar a su puesto y el último en irse.
No recuerdo nunca que haya faltado a trabajar.
Mientras yo y los demás teníamos gripes, gastritis, stress y mil tibias tragedias que nos alejaban del trabajo,
él siempre estaba allí.
Recordándome, que el cuerpo se convierte en un aliado, sólo cuando la voluntad es poderosa.

Y, finalmente, hizo algo que otros, más afortunados, a veces no logran hacer:
Con el fruto de ese trabajo -sí, de ¡ese trabajo!-, mandó a su hijo a la universidad.

Y todo, porque tuvo ésta reacción inusual:
Después de observar, ceñudo, el mundo de la gente feliz, lleneciiito de  autos brillantes,
pensó un poco,
sonrió,
se remango la camisa,
se acercó a un hombre obeso que bajaba de un auto, no tan brillante,
y le preguntó solícito:
"¿Le lavo el carro, mister?".


Así que ahora estoy un poco desorientado:
No se si es más efectivo que hagas la revolución
o que encuentres una necesidad insatisfecha y trates de cubrirla.


chaveztoro

domingo, 25 de marzo de 2012

Dónde estarás?

Una canción llamada "Dónde estarás?"

Click en el botón PLAY para escucharla.


La versión en video. Por si tiene paciencia y curiosidad:


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