lunes, 9 de mayo de 2016

"Porque amores que matan nunca mueren..."


La encontraron rígida, al lado de su bebé que, curiosamente, no lloraba.
Había muerto de un ataque de epilepsia, asfixiada por su propia lengua.

Los médicos que revisaron el cadáver llegaron a la conclusión de que había dejado de tomar los medicamentos que controlaban sus ataques durante dos semanas.

Un familiar confirmó:
- Lo hizo, porque los medicamentos le producían diarreas a su bebé.
El doctor los miró pensativo.
- Todos le dijimos que no lo haga, doctor. Pero madre es madre.

Es que, a veces, para dar la vida
realmente hay que dar la vida.

(true story)


chaveztoro

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