miércoles, 20 de octubre de 2010

Hoy tendrás vida...

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Hoy invoco
al espíritu creador de Pigmalión y a la bondadosa fuerza vital de afrodita.

Hoy solicito
la presencia de Gepeto y el luminoso hálito del hada buena de los bosques.

¡Venid espíritus de la vida!
He decidido crear a Bárbara a imagen y semejanza
de mis sueños.

Voy a tallarla
con palabras de consistencia suave,
pero entrañas resistentes.
Y será perfecta.

Bárbara... ¡escúchame!

Te doy
la virtud de la risa,
para que con ella
espantes los pájaros cabizbajos que algunas tardes
vienen a posarse
en las ramas de mis pensamientos.

Te concedo
la magia de la sensualidad,
para que puedas perseguirme -horas y horas-
por los bosques de mi piel
con tus dedos "noctámbulos y sensitivos".

Te entrego
la facultad del diálogo,
para que mis palabras no caigan
en el oscuro vacío del silencio.
Y tenga alguien con quien crear
universos transparente pero sólidos

Te obsequio
el cálido don de la ternura,
para que me abrigues con él
esas tardes en que las arañas grises
de la tristeza
empiezan a caminar sobre mi pecho.
Y me comprendas
cuando oculte mi rostro en tu regazo.

Te regalo
la maldad suficiente para comprender
mis trampas y mis huídas
y la bondad necesaria para perdonarlas...
la penetración intelectual
precisa
para neutralizar mis traumas infantiles,
para sofocar mis furias dolorosas,
para detectar a tiempo
las tormentas sigilosas de la autodestrucción.

Te inyecto
mi amor agónico por los colores del atardecer,
mi relación amistosa con la muerte
mi indiferencia ante ese fango oscuro que es la culpa
y, finalmente,
te voy a rociar con un perfume mágico,
que es el resultado, inimitable,
de una delicada piel,
una fragancia
y una obsesión
(te regalo esa piel... que he deseado acariciar por tanto tiempo).

Ahora ya existe.

¡Levántate!
Abrázame, por favor.
Y déjame llorar
por todos estos años que no te tuve.

chaveztoro

domingo, 3 de octubre de 2010

Por quién debo votar?

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Siempre me angustia esta pregunta cuando se acerca un proceso electoral. ¿A quién debo elegir para que el mundo sea mejor?

Después de googlear un poco, he llegado a una conclusión que me ha sorprendido: Los políticos no son quienes mejoran el mundo.

Ni siquiera lo más reflexivos e inteligentes.

No lo hizo el agudo Adam Smith, que creía que "el egoísmo de los particulares logra el bienestar general", ni el estudiosísimo Carlos Marx, que creía que había que "abolir la propiedad privada e instaurar la dictadura del proletariado".

El mundo en realidad se vuelve un mejor lugar para vivir, gracias a personas como William Morton, el dentista de 27 años que inventó la anestesia.

O Telsa y Edison que desarrollaron las redes eléctricas e inventaron el foco de luz.

O el austriaco Carl Djerassi y el mexicano Luis E. Miramontes que trajeron al mundo la primera pastilla anticonceptiva.

O al rey egipcio Rama-Ka, que fue uno de los primeros en sembrar árboles de incienso.

¿Te imaginas como sería el mundo sin la anestesia? Ayyy.

Gracias a personas como esas, esta noche podrás prender una lámpara de luz suave, encender un incienso y hacer el amor sin preocuparte por el embarazo.

Gracias a gente como el ingeniero alemán Carl von Linde, puedes hacer algo, que hace apenas 300 años era privilegio de reyes y príncipes: tomar un vaso de agua helada en el verano. El patentó el primer refrigerador doméstico,

Y ni hablar del aparato del que no puedes separarte ni para ir al baño: el teléfono. Eso no lo inventó ningún político. Eso lo inventó un esposo amoroso que quería que su esposa con reuma, pudiera hablar con él sin salir de su dormitorio. Se llamaba Antonio Santi Giuseppe Meucci.

Así que he decidido votar por quien me prometa que no reprimirá el desarrollo de las nuevas ideas y protegerá a las personas que inventan cosas.

Por quién me aseguré que alentará que la ciencia nos permita tener vidas más felices y plenas (aunque eso colisione con alguna idea religiosa creada hace dos mil años).

Por quien esté de acuerdo con el respeto a la libertad individual, el derecho a la organización colectiva y... los besos con lengua.

Creo que ya sé por quien votaré.

chaveztoro

viernes, 1 de octubre de 2010

Ocupación incierta

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Recuerdo que me dijo: "¿Y tú qué eres, periodista o bailarina de ballet?".

Me había encontrado mirando por una ventana del diario La República, el humo de las explosiones.
Escuchando, asustado, el tronar de las balaceras.
Sintiendo cómo llegaba el picante olor de las bombas lacrimógenas.

Mario Campos, mi jefe entonces, metió su mano al bolsillo y sacó un carnet que en letras rojas decía: PRENSA.
"¡Ya, carajo, saca tu carnet que nos vamos a ver qué pasa!", exclamó. Y arrancó.

Yo me fui detrás.

Recorrimos, a paso rápido, los pocos metros que hay entre el diario y la Plaza de Armas de Lima.
Mientras avanzábamos veloces, veía como la gente corría despavorida escapando de la violencia.

Fue la primera vez que noté, que los periodistas siempre corren en sentido contrario a la multitud.

Cuando llegamos al primer reten militar, el gordo Campos, que era inmenso e imponente, levantó su carnet de prensa y gritó a todo pulmón: "¡Periodistas!, ¡Periodistas! ¡Vamos a pasar!". Y se lanzó contra el tumulto de soldaditos que intentaban cerrarle el paso. Yo me colé en la estela que dejaba tras él, levantando, lo más alto que podía, mi recién estrenado carnet de periodista.

Recuerdo que llegamos hasta una avenida muy ancha en la que el temor casi se podía respirar.
Y donde, sentados sobre el asfalto, había miles de policías, muy quietos.
Policías y policías y policías hasta dónde alcanzaba la vista. Todos en huelga.

Y frente a toda esa gente, ante ese silencio casi religioso, Mario Campos volteó y observando mi rostro de terror, dijo riendo:
"Te orinas de miedo, maricón. ¿Eres periodista o bailarina de ballet?".

Y aún no sé, gordo.

Pero estés dónde estés, espero que haya harto pisco sour, para que puedas levantar tu vaso y responderme este: Salud.
¡Feliz día Gordo! Porque tú sí eras un periodista.

chaveztoro

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