.
Hoy voy a escribirme una carta.
Y la voy a recibir una tarde de otoño, en el momento preciso en que suene la campana de mi colegio, convocándome a estudiar.Cuando me pregunten, enfadados, quién me escribe, sonreiré misteriosamente y no contestaré.
Partiré con mi carta al colegio.
Con mi carta y mis pantalones escolares inmensos, que remango para no pisar. Con mi carta y mi vergüenza de salir al recreo vestido con esta ropa que, prácticamente, tengo que amarrar a mi cuerpo.
Me quedaré en el aula. Romperé el sobre con mucho cuidado. Leeré:
"Pequeño, no llores. Lo más importante no es lo que te pones por afuera, es lo que te pones por adentro".
Creo... que voy a escribirme muchas cartas.
Muchas. Muchas.
Para no sentirme tan triste mientras llego hasta aquí.
chaveztoro
No dejas de sorprenderme... eres una de las pocas personas excepciones que he conocido.
ResponderSuprimirtkm.
Carlos, este texto no le deja a uno otra cosa más que derretirse...Y si te dedicas a escribir cartas? Me he quedado sin palabras luego de leer esto...
ResponderSuprimirTU POESIA SIEMPRE FUE FANTASTICA , AUNQUE LOS POEMAS NO SON MUY LEIDOS POR ESTOS TIEMPOS, LOS TUYOS SIEMPRE ME HARAN TEMBLAR DE EMOCION,
ResponderSuprimirTIENES EL DON DE LLENAR HASTA LA ULTIMA FIBRA DE ESO QUE LLAMAN ALMA .
SIEMPRE QUE PIENSO QUE YA CONOZCO TU FORMA DE
ESCRIBIR ME SIENTO GRATAMENTE SORPRENDIDA POR
ALGO NUEVO...ME FASCINA ENTRAR A TU BLOG Y ESTAR EXPECTANTE DE LO SORPRENDENTE QUE LEERE.
NUNCA ME HAS DEFRAUDADO